jueves, 14 de agosto de 2014

CAZA FANTASMAS, los fantasmas que no me dejan ser libre



Esta noche he dormido muy intranquilo, daba vueltas en la cama, no sé si el calor, el ultimo café de la tarde o simplemente los nervios que paso últimamente no me dejaban conciliar bien el sueño. 
Miraba el despertador y marcaba la 1:30, hacía no más de una hora que me había metido a la cama. En ese momento fue cuando distinguí, primero una sombra, que después se hizo concreto, más como un fantasma, tradicional él, con una túnica gris y lánguida. 

Estaba perplejo pero no me asuste, simplemente me acerqué a él intentando ver qué quería decir, pues hacía gestos con las manos. –SOY EL FANTASMA DEL HÁBITO. No tuvo que decir más, me di cuenta en seguida que debía de ser un sueño, algo que mi cerebro había construido para mí, para darme cuenta de los fantasmas de los pensamientos de todos los días. El Habito pensé, cuánta razón tenía en presentarme ante mí, llevaba ya muchos meses sin hacer nada que no fuera una rutina mecánica y sin sentido o dirección. 
Cuando quise explicarle o mejor dicho justificarme, desapareció y otro espectro posó mi mano sobre mi hombro. – NO TE DISCULPES AMIGO SOY EL FANTASMA DE LA RUTINA Y SÉ BIEN LO QUE VAS A DECIR. Y tanto que sabía lo que iba a decir, disculpas, el día a día, la rutina establecida sin cambio, sin variaciones, sin salida. 
No podía rebatir nada, estaba intentado pensar y cuando iba a decir algo, el FANTASMA del TEDIO y el de la COMODIDAD abrazados por el hombro como dos camaradas que van de copas se reían a mi cara, sin piedad, no tenían que decir nada, solo reírse y mirarme desde esa altura etérea que tienen los espectros.
Ahora si estaba asustado, tenía el miedo en el cuerpo, me di cuenta de todos los errores, pero sobre todo del ERROR, del terrible error de todos los días desde hace más de un año que estoy en el paro, sin hacer nada, sin moverme, sin pensar, con estos mis amigos los Fantasmas. Fui al baño a lavarme la cara, a intentar despertar del sueño o mejor dicho pesadilla y en el espejo aparecía el quinto fantasma, el FANTASMA DEL MIEDO, pero no era otro ser etéreo y vaporoso, era mi rostro, mi cara con una mueca de desesperación. 
EL MIEDO que silencioso, era el peor y más íntimo de mis fantasmas, el que no me dejaba moverme, pensar, el que me empujaba suavemente entre los días y sus compañeros. El miedo al fracaso, al rechazo, al comienzo, al volver a empezar a tener que reinventarte y enfrentarte a la vida.
Me sobresalte en la cama y desperté con la frente sudada y el ritmo cardiaco por las nubes, ¿fue un sueño? ó ¿solo pensaba mientras intentaba dormir? Me levanté, me refresqué, ni siquiera miré el reloj, no me importaba la hora que fuese, solo quería trabajar, despertar de verdad y hacer huir a ese terrible fantasma del miedo, no podía tener miedo, es lo que paraliza, lo que no nos deja avanzar.
Encendí el ordenador y puse en orden mis contactos, revisé los anuncios, leí todos los artículos que podían tener información de interés, esbocé incluso un pequeño plan de negocio. Mi mujer apareció con una taza de café a eso de las 8 de la mañana. ¿No has dormido bien? ¿Te noto diferente?  SÍ, le conteste, ya no veras más mi cara de miedo, hoy empiezo a buscar cómo acabar con todos mis FANTASMAS, quiero recuperar mi libertad.

(nota: la noche siguiente dormí como un lirón, 8 horas seguidas, no hay nada como mirar debajo de la cama y ver que no hay monstruos cuando vas a dormir) 

Esta entrada de BLOG se la quiero dedicar a muchos amigos y compañeros que pueden estar igual que YO, luchando contra los fantasmas, en especial a mi amigo Lucas, el sabe quien es y asi es suficiente.

3 comentarios:

  1. Esta batalla la tienes ya ganada; con lo que nos conocemos, se que también esa guerra demoledora del desgaste, del día a día. Si no han podido contigo todos esos fantasmas juntos, tu fuerza vital abatirá a cada uno que se vuelva a presentar en tus noches.
    Sólo esperar que el relato ayude a despertarse a alguno más. Ojala me ayude a despertarme a mi mismo de mis pesadillas.
    Un abrazo.

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  2. Los fantasmas que un dia yo encontre a mi paso tu me ayudastes a convatirlos, en la vida tendria que aver mas gente como tu con ese buen proposito de ayudar ala gente sin recivir nada acambio con pequeños detalles que vez se hacen grandes.Gracias amigo

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